¿Maneras de trabajar o maneras de pensar?

Cárlos Cámara nos deja una de sus escasas joyas informativas (no porque sean pocos los buenos artículos si no porque son buenos todos, pero son pocos), hablando del CAD y del BIM.

Hace una exposición muy clara de los que implica como cambio de paradigma en el trabajo el uso de uno u otro sistema, prácticamente igual que el cambio que supuso el paso del lápiz y la tinta al CAD.

Los arquitextonicos empezamos la carrera en 1996, recuerdo perfectamente a mi profesor de procedimientos de expresión argumentando que como no todos teníamos acceso a sistemas de CAD nadie estaba autorizado a usarlo. Ya en el 2000, la profesora de elementos de composición, nuestro primer curso de proyectos recomendó que aquel que no supiera usar perfectamente el CAD se abstuviera de hacerlo.

Cárlos tiene razón en el cambio operativo que supone el paso de BIM a CAD. El control de la información es exponencialmente superior. Y el proyecto, asi como cualquier ejercicio de diseño no es más que eso, información, cantidades ingentes de información. La ventaja es indiscutible, y Cárlos hace una argumentación muy sólida y coherente a su favor. El BIM ofrece

Consistencia de los proyectos ya que no hay dibujo si no modelo tridimensional digital (no virtual, ¡por favor!) que el programa utiliza para producir los dibujos bidimensionales.

Elementos con propiedades añadidas los dibujos en CAD no van más allá de tener propiedades nominales cuando se usan bloques. El BIM va más allá.

Bases de datos relacionadas, nosotros definimos como se relacionan entre si los datos. Pregúntale al software cuantos metros cuadrado de vidrio hay y te lo dirá, pregúntale cuantos metros kilos de pintura necesitas y seguro que te lo puede decir, solo tendremos nosotros que definirle qué es la pintura, donde está colocada, hasta donde llega y cuál es el rendimiento por superficie de la misma, pero una vez hecho esto, todo automático.

Gestión de la información. Evidentemente si hay una base de datos la gestión es mucho más completa, y más compleja. Lourdes es capaz de gestionar proyectos en CAD en un solo archivo en el que todos los dibujos estaban superpuestos. una excelente gestión de capas y su tremenda capacidad para controlar la complejidad se lo permiten. Es cuestión de costumbres.

El primer argumento, la consistencia es el que me hace ir a por el BIM. Proyectos totalmente parametrizados, construir directamente, eliminar ingentes cantidades de horas dibujando planos de carpinterías y alzados casi redundantes…¡una joya!

Los dos siguientes ya empiezan a darme miedo. Las bases de datos relacionales son potentísimas, si tienen datos y si sabes hacerles las query oportunas, si no…¿y la gestión de la información? Para una talla determinada de proyecto (L o XL) puede ser muy productivo, por debajo de la M no lo sé, y para los proyectos talla S, creo que el nivel de esfuerzo requerido para introducir la información con claridad y consistencia no es suficientemente productivo.

Aparte, tengo que hacer una precisión, y no se si soy ejemplo fiable o rara avis, pero a pesar de mi trabajo como docente de dibujo asistido, delineación y 3D, sigo proyectando a mano. El proyecto para mi es un proceso mental que necesita la menor mediación posible, y esa solo me la da el dibujo a mano alzada.

En un determinado momento del proceso se mezclan otras herramientas, Rhino, con GrassHopper y sus procesos de modelado paramétrico, Autocad, 3DStudio y varios programas más que uso como herramientas. Indiscutiblemente el dibujo asistido es una herramienta de trabajo, de control de la información, de comprobación de los procesos materiales que estamos diseñando, de representación, de comercialización, pero, hasta ahora y para nosotros, el CAD no es una herramienta de pensamiento.

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6 comentarios

  1. Hola Miguel,

    Muchísimas gracias por la cita y por ese principio tan halagador (tienes razón en que escribo poco, si no escribo más no es por falta de ganas o de temas, en realidad me encantaría escribir mucho más, pero no tengo más tiempo… qué te voy a contar)

    Decir que te has adelantado mucho con este post y me vas a obligar a contar más cosas de las que quería contar 😉 Si bien comparto la gran mayoría de cosas que dices no lo puse en mi post porque me salía algo muy largo y denso de leer, es por eso que decidí fragmentarlo en varios. En este primero me limité a explicar las ventajas que supone el uso del BIM, pero tengo otro casi listo para ser publicado que trata de sus desventajas, porque también las tiene, y tú comentas algunas cosas al respecto, muy acertadamente.

    Tema aparte es el que comentas sobre el pensamiento y las herramientas de dibujo, del que -ya lo comentaba en mi post- me encantaría extenderme largo y tendido, si bien todavía no lo tengo bien enfocado. Seguro que esta entrada me sirve de ayuda. Así, a bote pronto, decir que me ha gustado mucho la reflexión que haces sobre los proyectos “El proyecto para mi es un proceso mental que necesita la menor mediación posible, y esa solo me la da el dibujo a mano alzada” Es algo que no me había planteado desde esta óptica y que la estoy digiriendo todavía, pues si bien comparto al 100% la primera premisa, no se si la segunda es aplicable como norma. Pensaré sobre ello ;).

    Y finalmente decir que, efectivamente, el CAD no es una herramienta de pensamiento, como tampoco lo es un lápiz. Ambos son herramientas de trabajo que ayudan a representar ideas, que seguramente llevarán a otras ideas, que llevarán a otras que llevarán a un proyecto. Si en mi entrada decía que el BIM ha introducido un nuevo paradigma de trabajo es porque ha cambiado las reglas de juego, pero de ahí a decir que sirve para pensar, hay un mundo. Precisamente ese es el argumento que dan muchos de los detractores, no sin cierta razón, pero creo que el usuario de BIM que no ve el programa como herramienta comete un error, porque estamos en lo de siempre: somos nosotros quienes debemos dominar en todo momento la herramienta, y no ésta a nosotros.

    Saludos!

    Carlos

  2. De nadas Carlos! Me alegra haberte pinchado para seguir el tema.

    Respecto a tu desacuerdo, te refieres a que no crees que el proceso de proyecto deba ser in-mediato o a que no te lo da el lápiz?

    A muchos compañeros se lo dan las maquetas, a otros escribir, a mi me vale el lápiz o el pilot v7 que es más tosco aún, jejeje…

    Si es la inmediatez, sigo en mis trece. Ayer mismo comentaba en clase la anéctoda/leyenda de Chillida dibujando con la mano izquierda para forzar el proceso de reflexión y eliminar el automatismo virtuoso de la derecha, creo que el tema es totalmente análogo.

    Desde que empecé en la docencia de los sistemas de CAD estoy tratando de evitar enseñar a manejar los programas en detalle, no me extiendo en explicar comandos, botones y menús, si no que trato de explicar objetivos de trabajo y distintas vías de afrontar los problemas, y que sean los alumnos los que las instrumentalicen a través de los programas. Hecho esto creo que da igual que se sienten delante de BIM, CAD, MicroStation, AllPlan o una escuadra y un cartabón, lo importante es saber qué hay que hacer, el cómo sale pulsando F1.

    Y sobre las herramientas como te digo estoy totalmente de acuerdo. Si aún existieran delineantes buenos (que me disculpen los que lo sean pero aún no los he encontrado) ¡deben aprender BIM ya!

  3. Hola de nuevo, Miguel

    Respondo, tarde, pero respondo:

    Me refería a que no creo que el lápiz sea la única manera de garantizar la no intermediación, si bien comparto (faltaría más) que haya gente como tú a quienes les sirva. Como bien comentas en la respuesta, hay otras personas que encontrarán la manera de hacerlo mediante maquetas, o porqué no, renders.

    Decir también que comparto al 100% tu opinión sobre la docencia del CAD, curiosamente eso es algo que mencioné hace años en esta entrada de mi blog Por una cultura de software responsable (te animo a echarle un vistazo) y que seguro que también volveré a tratar más adelante, pues considero que es algo en lo que hacer hincapié y en lo que no está todo dicho todavía.

    Saludos,

    Carlos

  4. De curiosamente nada Carlos, los docentes responsables, aunque algo caóticos y con mal genio y poca paciencia, sólo sabemos trabajar así…

    Aparte, sigo pensando que las más inmediatas son primero el lápiz (si sabes dibujar) y luego el modelado en 3D. Y ojo, saber dibujar no es dibujar bien, si no saber expresarse con un algo que manche con rayas más o menos finas una superficie.

  5. Creo que estan mezclando dos conceptos muy diferentes: el pensar y el representar un edificio.

    En el proceso de gestación tan bueno es un papel, un lapiz, como una maqueta o un ordenador. Todo dependera de la capacidad y experiencia de cada uno. La tecnología aplicada no va a mejorar por si misma este proceso.

    Yo sigo pensando que el mejor lugar para pensar es la taza del water (no necesitas nada más)

    Otra cosa muy distinta es la representación del edificio. Y tampoco creo que mejore el edificio, nos ayudara en todo caso a evitar errores o defectos no previstos inicialmente (al igual que una maqueta, un dibujo a lapiz, etc..) Eso sí ganaremos tiempo y esfuerzo con las nuevas tecnologías, que podremos aplicar a tareas más importantes como pensar o cagar.

    Y sí Miguel existen buenos delineantes al igual que malos arquitectos.

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