La identidad digital y la importancia de los modales…

Los que seguís asiduamente arquitextonica, recordaréis algunos altercados ocurridos en tiempos remotos, cuando nos dedicábamos a hacer crítica del trabajo de algunos compañeros. Aparecieron los llamados trolls que se nos tiraron al cuello y presentaron dura batalla. Hoy me enorgullece decir que algunos de esos trolls se han convertido en adalides de la red y de la arquitectura que con textos finos y acertados hacen mucho bien. Ellos saben quienes son.

¿A qué viene todo esto? Pues a que uno de los últimos artículos ha generado un acalorado debate que ha pasado a perder un poco las formas, y aquí no señalo a nadie, y dejarme un poco incómodo como responsable de esta nuestra casa.

Porque esta casa digital, es nuestra, de sus responsables que somos Lourdes y Miguel.

A todos nuestros lectores os invitamos a entrar y estar agusto desde el momento en que la lectura es pública y estamos encantados de teneros por aquí.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, se ha venido desarrollando en los comentarios un comportamiento que no hemos tolerado desde que comenzó. Se está acusando a compañeros e instituciones desde el anonimato. Se citan nombres, concursos, solares y administraciones y se acusa de comportamientos delictivos y/o fraudulentos. Y eso, aquí, no lo vamos a permitir porque consideramos que no es ni el lugar ni el modo.

Tampoco vamos a permitir desmanes ni atropellos. Hace muchos años presencié el desagradable momento en el que un amigo echó a otro de su casa. Espero que no tengamos que hacerlo nosotros en esta.

No se si ha quedado claro, pero la conclusión simplemente es que a partir de ahora todos los comentarios pasarán a la cola de moderación, incluso los de aquellos asiduos lectores que antes eran aceptados automáticamente.

Si se generan debates interesantes y correctos como el del últiimo artículo tened por seguro que los aplaudiremos y fomentaremos.

Si se pierden las formas, tened por seguro que no os enteraréis porque no pasaran el filtrado.

Sobre el tema del anonimato, la identidad digital y la reputación de cada uno, es un tema tan relevante y profundo que da para otro artículo entero que me guardo para la semana que viene.

Feliz fin de semana a todos.

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1 comentario

  1. Hay que ver a qué lleva tener un ratón con ruedecita (¿cómo se llama la ruedecita?): hasta hoy no me había dado cuenta de que se podían hacer comentarios.
    Es una pena, con lo que podía haber troleado (¿existe el verbo “trolear”?).

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