La conjura de los necios… ¿o son solo inadaptados?

Llevo varios días aguantándome la bilis para madurar un texto coherente que pueda contestar a dos afirmaciones tremendamente desasfortunadas que he visto últimamente.

La primera, de Iñaki Ábalos en la entrevista que le hizo Basurama durante el congreso de arquitectos, y que os dejamos aquí mismo.

La segunda de Cathy Lang Ho en el último número de Arquitectura Viva. Por lo que leo en la revista tiene nueva web. Ya era hora.

Ambas afirmaciones tratan básicamente el mismo tema, el fín de la crítica a manos de internet y de los blogs, y lo tratan del mismo modo, con un terrible desprecio.

ArchDaily twitteaba hace no mucho que odiaba cuando los estudios guays no compartían sus proyectos con ellos por que no querían publicarlos en blogs…

La señorita Lang Ho, en un artículo sensacionalista donde los haya titulado “Del punto al pixel”, justo después de criticar la obsolescencia de los medios impresos, su falta de rapidez, y su ausencia total de crítica, hace una revisión displicente y perdonavidas de los medios digitales, para volver a intentar armar una defensa de los medios en papel en la que donde decía digo, dice Diego.

Más o menos con la misma idea que Lang Ho cuando califica los blogs (si, de nuevo la maldita palabra) como entretenidos, inocuos, narcisistas… El Sr. Ábalos, en el video que tenéis arriba viene a decir que “cualquiera puede decir lo que quiera…”. Sin embargo, ambos reconocen también el gran destrozo que sufre el stablishment, y la ineptitud del mismo y de cada uno de sus miembros para reaccionar.

Y aquí me permito la contestación a cada uno por separado:

A Cathy Lang Ho, y en general a los editores de revistas de arquitectura en papel:

Llegáis tarde, llegáis muy tarde.

La extinción de los medios de papel no es súbita como apunta Galiano en el editorial del número mencionado. Es más, si sois listos no va a suceder, el papel y la red pueden y deben convivir.

Pero habéis desperdiciado vuestra potencia, que la teníais, y un tiempo precioso, años, y no os habéis molestado en aprender. Otros hemos gastado ese tiempo en entender y manejar un medio que es muy distinto al vuestro, un medio que nos permite construir nuestra voz y nuestra opinión sin estar subyugados por anunciantes o cifras de ventas que nos ahoguen, un medio que nos da independencia para, en las ocasiones en las que los estudios grandes nos desprecian estúpidamente, publicar trabajos de compañeros que sin ser tan famosos tienen incluso más calidad y a los que vosotros ignoráis.

¿Cualquiera puede ser crítico?

Pues por desgracias si Srta. Lang, cualquiera en este momento puede serlo, los medios están al alcance de la inmensa mayoría de gente que tiene algo que decir. Por desgracia también están al alcance de muchos que lo único que hacemos es desbarrar, pero por suerte somos los menos.

Cathy, el crecimiento de la participación en los medios digitales no significa el fin de la crítica, si no el principio de esta. Desde hace mucho tiempo, tanto que yo ni la he conocido, la crítica arquitectónica desapareció del papel. Todo se redujo a un ir y venir de adulaciones, favores y manejos.

El Sr. Ábalos hace una interesante reflexión cuando dice que “quizás son tus propios amigos los que te critican detrás del anonimato…” y se equivoca, pero solo parcialmente.

Si son amigos no criticarán anonimamente, lo harán a la cara, pero lo que si serán, casi seguro, es compañeros, estudiantes o profesionales que, interesados por vuestro trabajo, deciden ponerlo en solfa, verlo de cerca y tratar de rascar, aunque sea superficialemente, la pantalla para ver si realmente es oro o solo papel de plata algo tostado…

La segunda parte, la que pone las cosas en positivo, es fácil y evidente. La red es indiscutible, y ya no es suficiente con estar en la red.

Tener una web chachi en la que cuelgas dos o tres animaciones de tus proyectos cada seis o siete meses ya no tiene sentido.

Hay que ser red. Aportar, participar, demostrar que se es un profesional y que uno se gana lo que tiene día a día. Ya no somos los de antes. Ya somos más de 50.000 solo en el territorio nacional, y los medios hacen que nuestro trabajo pueda ser escrutado por millones. Esos millones se merecen transparencia y sobre todo, respeto.

Si ya no sabéis que decir ni que hacer, como dicen las películas bienpensantes, sed vosotros mismos, pero sed red.

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15 comentarios

  1. Supongo que cuando te refieres a “publicar trabajos de compañeros que sin ser tan famosos tienen incluso más calidad y a los que vosotros ignoráis”, te estas refiriendo a Coll Barreu, Miralles, o una desconocidísima Sejima.
    Por otro lado que el autor de la página desconociese el pabellón de Venecia de Sverre Fehn, por ejemplo, confirma que “por desgracia también están al alcance de muchos que lo único que hacemos es desbarrar”. La pena es que no sois una minoría. A vuestro favor hay que decir que servís de entretenimiento cuando estas harto de trabajar, lo cual no es poco.

  2. Estimado Smith&Wollensky:

    Cuando hablo de trabajos que los medios no publican me refiero más a Calle Goyeneta de Curtidores 5 , a Red Pública, a Paisaje Alfar, al Pabellón del África Subsahariana y otros muchos que llevamos ya varios años publicando.

    Respecto a los trabajos que citas, el objetivo era publicar nuestra fotografía de arquitectura, lamento que no te hayas dado cuenta de todo el contenido de producción propia que usamos…

    Y nos alegra que te entretengan nuestros desbarres, por suerte somos conscientes de nuestra limitada capacidad y de nuestro reducido impacto. Es una lástima que otros, con más potencia y más repercusión sean tan tremendamente irresponsables en su uso.

    Sigo diciéndolo, todo vale, pero con transparencia. Los cortijos y feudos se han acabado.

  3. Coincido plenamente contigo Miguel. Por suerte, y para desgracia de otros, el narcisismo egocentrista de los stars del ladrillo, con sus publicaciones a golpe de talonario en las revistas especializadas de moda y sus monográficos a precio de un rolex (de los buenos), tienen los dias contados.

  4. Javier, tu intervención era innecesaria, pero gracias.

    No considero impresentable, imbécil ni lelo al Sr. Smith&Wollensky.

    Quizás algo simple en las lecturas que hace de nuestros artículos, sin leer más allá de la portada y la foto, pero ¿quién puede tirar la primera piedra?

    Ya nos pasó cuando pusimos en crisis el trabajo de Santi, apareciron las hordas de fans dispuestos a cortarnos las manos a la altura del pescuezo (que conste que Santi me sigue pareciendo de los tipos más brillantes de la “escena” española)

  5. Javier, que yo sepa no he hablado de mi trabajo, así que no entiendo muy bien a que viene tu comentario.
    Por otro lado no he criticado el trabajo de Miguel como arquitecto, sino lo que comenta en el artículo, es decir, que una OPINIÓN de cualquiera colgada en internet alcance la categoría de crítica. El tono sobradito en el que expone su opinión me llevó a responder en otro aún peor, así que pido disculpas.

  6. Para evitar que esto se convierta en una “escalada de tonos sobraditos”, S&W, ¿has leido el artículo de Arquitectura Viva? Yo si, completo y varias veces porque pensaba que mis pobres entendederas no acababan de entender la verdad y la crítica que había tras él.

    Y que yo sepa, y en el propio artículo se dice, no tengo responsabilidad con mis anunciantes ni con mis inversores, y mis suscriptores no están incómodos con la cuota que pagan, ergo, si no te gusta mi tono tu opción es evidente. Yo al menos no me entretengo leyendo cosas que me disgustan.

    Sin embargo, cuando pago varios euros para leer a D. Luis Fdez Galiano decir que

    No puedo fingir familiaridad con la revolución digital.

    Y luego decir que llevan once años “en la red”, tengo muchísimo derecho a indignarme y a subir el tono dada que mi sensación roza la de haber sido estafado.

    Si quieres corrección política y un tono exquisito, Cárlos Cámara, un fantástico blogger y experto en red y al que incluso cita la Srta. Lang en su artículo, viene a decir lo mismo que yo, pero sin alaridos.

  7. ¿¡Qué me dices!? Tengo que conseguir el ejemplar completo y leer ese artículo. No tenía ni idea de que se me mencionase… y por cierto, gracias por los comentarios.

    En otro orden de cosas, también he visto que cada uno por caminos separados hemos llegado a conclusiones muy similares y casi en las mismas fechas! No sabía que estar conectado a la red era estar conectado telepáticamente… 😉

    Un abrazo

    Carlos

  8. Las conclusiones son muy similares. Lo que no me puedo creer es que Abalos suelte, negro sobre blanco que antes las criticas se las hacia el amiguete de turno y ahora esto es un desparrame (parafraseo).
    Bienvenida sea la libertad.
    Y en cuanto a los que nos consideran “solo un entretenimiento” quiza habira que decirles que el bufon de la corte era el tipo mas listo del castillo y el unico que podia reirse del rey y decirle que estaba desnudo.

  9. No creo que sea necesario llegar ha estas cotas de violencia verbal. La gran virtud de la red, es precisamente esto que estamos haciendo aquí. Generar debate e intercambio de ideas, ya sean de arquitectura, arte, política o macramé. Establecer un hilo de discusión a propósito de un artículo, de un concurso, de una obra o de lo que sea, resulta productivo y enriquecedor, para todas las partes. Pero eso sí, dentro de ciertas normas cívicas y con un tono inteligente y constructivo. Las discusiones chancleteras de patio de vecinos dejesmoslas para otro momento…
    Pongo como ejemplo, un reciente concurso fallado en Valencia para un edificio de la Inmobiliaria Soler para la Plaza América. Los ganadores del concurso (Jose Miguel La Torre y Héctor Martín, buenos compañeros de veladas interminables, noches sin dormir y de trabajo) fueron literalmente lapidados en público a traves de una página de facebook creada por un fulano anónimo bajo psudónimo (seguramente un concursante rencoroso con ganas de polémica). No os podeis ni imaginar las barbaridades que se llegaron a decir de ellos para justificar el fallo del jurado. Cabe decir, que el resultado del proyecto ganador se ajustaba a la perfección a las directrices del marcadas por la INMOBILIARIA para el concurso y queno se trataba de un concurso para un edificio público. Tal fué el tono de la discusión que misteriosamente la cuenta de facebook se canceló y pasó a mejor vida. El daño moral creado a estos dos jovenes arquitectos por energúmenos sin cerebro corroidos por la envidia y el aburrimiento no tienen justificación en la red de redes… y por supuesto no responden al espíritu de las web 2.0.

    link: http://www.urbanity.es/foro/edificios-en-general-cva/12956-valencia-rediseno-edificio-municipal-de-plz-de-america.html

    Un saludo

    Miguel Ángel

  10. Alejándome del estúpido debate que se ha formado en estos comentarios, que creo que no aporta nada al artículo, tan solo quería felicitaros por él.

    Me ha parecido interesante y como tengo un blog y se que se agradece que la gente comente lo que cuelgas, lo hago yo también.

  11. Javier, me disculpé con Miguel porque es cierto que no hay motivo para ser borde con alguien que es cierto que demuestra más interés que muchos, probablemente incluido yo mismo, pero sigo pensando que sobrevalora el tema de los blogs. Por supuesto no tuvo nada que ver conque me insultases y te dedicases a presuponer tonterías. De todas formas si te gusta pensar que eres una especie de justiciero por mi estupendo.

  12. Hola Miguel, no he leido el texto de C. Long, pero sí conocía el vídeo de Abalos, que ahora vuelvo a ver en tu página, sin encontrar en él el fin d ela crítica a manos de Internet y los blogs d elos que hablas.
    Abalos habla de la falta de calidad en los medios, no de la incapacidad crítica de los mimos. Y habla de ambos casos en relación con un panorama generalizado, no de experiencias concretas. En primer lugar menciona la aliaza de los medios, en genral, y en particular las revistas con un tipo de arquitectura que llama “icónica”. Se refiere a la consabida alianza entre cultura y espectáculo en la que bien han participado los arquitectos estrellas, y de la que los medios, en general han sido cómplices. aquí estoy ttalmente de acuerdo, y creo que tú también lo estarás… Luego habla más concretamente d elos blogs, y hay que leer entre líneas por los cortes dados a la conversación con Basurama, pero entiendo que tampoco critica el formato blog sino la proliferación de blogs y la banalización y la falta de profundidad a la que se presta el consumo apresurado de impresiones, opiniones, comentarios, etc. estoy de acuerdo en que este problema existe y es importante.

    Finalmente, Abalos habla de las “webs” como medios más oportunos de comunicación que los “blogs”, por lo tanto no plantea el fin de internet, sino que reconoce su potencial, e incluso propone un formato. Habría que preguntar a Iñaki con qué se refiere con “webs de los estudios”. Yo creo que webs o blogs es lo de menos, lo que Abalos está tratando de decir es que le parece más seria una página en la que el autor se expone (frente a la crítica anónima y la provocación gratuita de ciertos blogs), una página híbrida que aune reflexión+práctica, como puedan ser la de ecosistema urbano o tu misma página. Yo me tomaría sus palabras no como un desprecio sino como un halago…

    Creo que básicamente la cuestión que está de fondo en el discurso de Abalos, aunque no llega a plantearla abiertamente, es algo que me parece crucial: la abundancia de información indiscriminada en la red hace relevante la labor de filtro y orientación que hacen figuras como el docente-orientador (que no el maestro transmisor de oficio…) o el mismo editor, como investigador y como pensador (no tanto como crítico…), sea que edita Sea un medio impreso o digital.

    Bueno, así es como interpreté este vídeo cuando lo ví en su momento, y de igual forma lo recibo ahora. Por eso me parece un tanto injusto tu comentario… o tal vez yo soy muy benovolente hacia Abalos.

    De todas formas, Miguel, no sé… Yo diría que os relajeis un poquito y volved a escuchar con atención… Os pido disculpas de antemano por lo que voy a decir, pero a veces percibo en arquitextonica una cierta actitud “a la defensiva” en relación con las reflexiones de otros, una cierta predisposición a tener al otro “en contra” que no llego a comprender en alguien tan valioso como vosotros. Os digo esto con todo el cariño, porque creo que esta actitud hace que malinterpreteis los discursos de los otros, y que se os malinterprete a vosotros.

    Por lo demás, 100% de acuerdo en la visión acerca de la vigencia de los medios impresos y las grandes oportunidades de los medios digitales. Más aún de la combinación entre ambos que es lo que planteo en wys list, muy pronto la web estrá activa 😉

    Un saludo afectuoso,

    Paula

  13. Hola Paula! Como siempre encantado de dialogar/discutir contigo.

    La actitud no es defensiva, pero la gran mayoría de las veces escribimos por reacción, y como buena reacción la gran mayoría de las veces es opuesta al acontecimiento que la provoca.

    Quizás exageré un poco al hablar de “el fin de la crítica”…también somos un poco sensacionalistas, pero lo que si leo es un desconocimiento total del medio.

    Rechazo desde hace mucho el palabro “bnlog”, creo que encasilla y limita, o por lo menos asi lo hemos sentido siempre nosotros cuando hemos tratado de sacar los pies del plato tantas veces estos años. Y cuando incluso tú calificas de banal el proceso de transformación de los medios que esto ha implicado, me asusto.

    Lo que creo que no ven es que la difusión, lo que se ha llamado crítica pero siempre ha sido mera difusión (cf. AV, El Croquis, Pasajes, etc…) ha pasado a ser diálogo. Y es ahí donde se equivocan.

    Si te fijas Ábalos habla de audiencia (cuando debería decir especatadores o lectores…) y es ahí donde está el enorme error y la falta de comprensión. Y prefiero pensar en que es error y no soberbia.

    La red actual implica dar y recibir, quieras o no, implica relaciones biyectivas. Si no estás dispuesto a mantener esas relaciones, con lo que implica de batirte el cobre con genios y con patanes, solo caben dos opciones. O no sabes/no puedes hacerlo, o no quieres porque eres un soberbio.

    Prefiero pensar que tanto los editores clásicos como los estudios de arquitectura que todavía no tienen esa presencia en la red es por incapacidad y no por soberbia.

    A ver si el veranito nos cambia el humor y recuperamos el buen rollo que teníamos cuando éramos más “cualquiera” todavía…

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