Humildad

Hace tiempo que no disfrtuaba tanto con un número de la revista El Croquis como e¡con el 120, dedicado a David Chipperfield.
Nunca me llamó la atención su arquitectura, quizas por eso, por que no está destinada a llamar la atención. Esta destiada realmente a bastante poco, principalmente a estar ahi, a servir.

“…los rituales de la vida cotidiana son los que necesitan que costruyamos una arquitectura a su alrededor. No entiendo la arquitectura en si misma omo un foco de atención. …
El hechode que nuestro subconsciente sepa que estamos en un sitio especial es muy importante. …
Nosotros podemos aportar mejoras y sensibilización. …
La custión es cuánta arquitectura se necesita para lograr eso.”

David Chipperfield entrevistado por Alejandro Zaera. El Croquis nº 120.

Incluso Aaron Betsky es capáz, aunque patina al meterse en la nefasta necesidad de calificar las cosas con su minimalismo denso, es capaz de hacer la reflexión un poco más profunda y alabar el trabajo de este estudio y su aferrarse a la cocreción y a lo que yo llamará humildad más que minimalismo. Chipperfield trabaja con lo aprehensible, con lo abarcable por el conocimiento y los sentidos. En lugar de embarcarse en una representación del cambio y de la inestabilidad a la que estamos sometidos, se dedica exclusivamente a generar un soporte para la rutina diaria, ya de por si complea. Este tema ya lo tratamos en su díaen un par de artículos 1 y 2.

Sin embargo, Betsky habla de la obra de Chipperfield como minimalista en el sentido de que entiende la construcción de la misma con énfaiss en la desaparición de la construcción material valga la redundancia.
Me atrevo a disentir planteando una lectura paralela, una lectura en la dirección de la eliminación del lenguaje intrínseco a la arquitectura. Los elementos constructivos pierden su supremacia en favor del total, en favor del espacio, pero no desaparecen, no se ocultan. Una lectura constructiva sigue siendo posible, es más, sigue siedo tremendamente interesante. Existe cierta sinceridad material que no puede pasar desapercibida. Los revestidos son revestidos y las transparencias pesa, y no tratan de parecer otras cosas. Se entiende la materialidad como un oficio eminentemente manual quizas en una búsqueda aún mayor de concreción y estabilidad intelectual dentro del proceso de generación de estos soportes de los que hablamos.

Como escribía antes, el minimalismo es soberbio, es la creencia en la superioridad moral y en la autoconstricción como camino a la excelencia. El trabajo de Chipperfield creo que esta carente de esa superioridad. Es esencial hasta llegar a molestar, como a veces molesta la falsa modestia.

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