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CORDURA

Os presentamos nuestra propuesta para el Concurso de Ideas para el Centro Cívico en la Ajerquía Norte de Córdoba.

En ella hemos continuado con la investigación sobre edificios colectivos para la sociedad de la información que dirigida por Miguel desarrollamos en el estudio.

Una propuesta en la que hemos podido consolidar muchos de los argumentos de trabajo generando espacios usables, en oposición a espacios funcionales, y aplicando lo que llevamos tiempo llamando hipoarquitectura. Al mismo tiempo nos ha permitido reflexionar sobre el patrimonio y las posibilidades de aprovechamiento que existen en la arquitectura tradicional andaluza.

Comentarios y/o críticas son bien recibidos…

Las imágenes las podeis ver con más detalle pinchando en la presentación.

Para la memoria de proyecto pinchad en….

MEMORIA DE PROYECTO

Necesitamos menos edificios programados, menos edificios funcionales.
Necesitamos lugares.
Espacios programables, edificios capaces de atraer gente y sus actividades y servir a distintos propósitos según sean requeridos.

Hagamos evolucionar los edificios funcionales hacia edificios útiles.

Proyectamos este entorno. Proyectamos un lugar público, tecnológicamente avanzado, ecológicamente consciente y socialmente activo.
Las lógicas constructivas y morfológicas de los centros históricos tradicionales de Andalucía nos remiten a manzanas de cierto tamaño, limitadas por su propia génesis constructiva y formal de pequeñas crujías y espacios compactos alrededor de nuestros necesarios patios a edificios altamente compartimentados, ideales para la vivienda y actividades menores pero poco adecuados para actividades sociales…
Trabajamos desde esta consideración del tamaño de las cosas y desde el descubrimiento de este corazón de manzana, tímido y oculto.

Proponemos la creación de un soporte para nuevas actividades.

Un corazón para el barrio, un edifico discreto y callado en el interior de la manzana que es capaz de abrirse y mutar respondiendo a las demandas de sus usuarios.
El proyecto es público y es espacio. Espacios indeterminados, pero totalmente controlables por el personal del edificio, permiten que sucedan una infinidad de actividades.

El proyecto pretende convertirse en el nodo de la vida social del barrio y de su entorno, convirtiéndose en un poderoso atractor de personas y actividades.
Conectándose de una forma intencionadamente abierta con la Plaza de San Agustín.

Dotamos al barrio y a sus habitantes de una herramienta para usarla como ellos quieran.

Un sitio donde socializar a cualquier nivel y en el que las actividades que se desarrollen no perturbarán la tranquilidad del entorno, si los usuarios no quieren.
Frente a la compacidad a la que nos obligaría seguir estrictamente el programa propuesto, optamos por minimizar la demanda de espacio, confiando en que los solapes entre ámbitos permitan suplir esa carencia.
Creemos firmemente en que esta licencia, al permitirnos dotar al edificio de un nuevo interior, un espacio de actividad al aire libre que complementa perfectamente el uso de biblioteca o de actividades lúdicas, está perfectamente justificada.

La construcción material del proyecto nace desde una línea híbrida entre contemporaneidad, tradición y patrimonio.

Los dos inmuebles originales de la finca permanecen prácticamente intactos, realizando en ellos únicamente una labor de limpieza y adecentamiento y aprovechando sus cualidades espaciales para albergar las “cabeza” del programa solicitado. Las oficinas de la Administración, con un necesario carácter público y un funcionamiento estable se alojarán en ellos.
La línea contemporánea aparece en el edificio a través del uso de los materiales para la nueva intervención Trabajamos con una doble piel, incorporando conceptos bioclimáticos de ventilación cruzada, fachadas ventiladas, alto albedo y reflexión solar.

Un edificio que a través de sus reflejos y de sus transparencias será capaz de desaparecer en el interior de esta manzana o incluso de hacer que el barrio se mire a si mismo en los reflejos de sus superficies onduladas.

Ser conscientes de nuestro entorno, de nuestra cultura y de los valores que la tradición implica nos permite trabajar con la vida del barrio. El barrio nos remite a los toldos, al blanco de los tendederos con las coladas, al viento ondeando en las sábanas y a la frescura de nuestra tierra. Usamos una envolvente exterior de lonas blancas, preparadas para resistir la intemperie y para generar, en las épocas de verano, una cámara de penumbra y frescor entre el calor del estío y la piel de los nuevos edificios. La capacidad topológica del proyecto vuelve a aprovecharse de los sistemas textiles.
En el interior volvemos a usar las lonas blancas para proteger, envolver y albergar.

Optamos por minimizar la compartimentación interior de la ampliación, convencidos de que sistemas flexibles de organización, basados en mamparas ligeras y en textiles de alta densidad, aumentarán la capacidad del proyecto de ser alojamiento.

Creemos en un edifico que deje de ser funcional para servir a sus habitantes permitiendo que estos lo usen como deseen.

Proyecto: Cordura. Propuesta para el Concurso de Ideas Centro Cívico Ajerquía Norte de Córdoba.

Autores: arquitextonica.
Arquitectos: Lourdes Bueno Garnica y Miguel Villegas Ballesta.

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2 comentarios

  1. La verdad es que leyendo la memoria y viendo las imágenes, se nos echan encima dos sensaciones.

    Por un lado, la actitud de la pareja proyectista de evitar los fuegos de artificio y plantear una arquitectura coherente, sensata y honesta. Que nos parece muy acorde con la actitud con que se regenta esta publicación digital de arquitectura.

    Y por otro lado, si entramos en el proyecto, nuevamente se refleja en él los pensamientos que se van colando por las líneas de los artículos de arquitextonica.
    Arquitectura de servicio para provocar una actividad social arraigada al barrio. Un edificio que juega con la identidad, que la pone por bandera y se apoya en la memoria para armar su estrategia de actuación. Una arquitectura parca en palabras hacia el exterior, pero con un corazón joven y vigoroso en el interior que se protege del fuerte sol estival con algo tan sencillo como son unos todos que recuerdan a “la ropa tendía que seca el aire” que diría el Bicho.

    Felicidades por el pedazo de trabajo que habéis realizado.

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