Concursos de Arquitectura: ¿Inversiones a fondo perdido?

Arquitextonica es un estudio joven, llevamos solo desde el 2004 trabajando como arquitectos independientes y se puede decir que aún estamos tratando de encontrar nuestro sitio en un mercado que, según muchos, está saturado de profesionales tan o más válidos que nosotros.

A raíz de un artículo en plataforma de arquitectura, cuestionando si los arquitectos debemos trabajar gratis o no, me parece procedente plantear este tema aquí en abierto y conocer las opiniones de nuestros lectores con un ejemplo concreto que hemos padecido.

Lourdes Bueno, 50% activo deArquitextonica, tiene redactado y dirigido el proyecto y obra de los 51 AJM en San José de la Rinconada, trabajo realizado en SoderinSA pero del que es coautora y coresponsable junto a Luis Valero al 50%. Tiene además redactado y en ejecución el proyecto de 58 VPO en el mismo municipio.

Estos datos la pondrían ya en situación de solvencia profesional demostrada para acceder a los concursos de EPSA, salvo por que no cumple el requisito de tener 5 años de vida laboral. Una amable administrativa de EPSA, y no es cinismo, nos advirtió con todo su sincer pesar que no nos molestásemos en presentarnos aún a ninguno de los concursos porque si no cumplíamos las condiciones administrativas la propuesta técnica no iba a abrirse.

El hecho de presentarse a los concursos de EPSA plantea ya un trabajo gratuito, una inversión a fondo perdido. La documentación técnica que hay que presentar se puede considerar equivalente e incluso más completa que un anteproyecto trabajo que según los baremos de honorarios de los colegios de arquitectos tiene un precio que de por si es alto por el esfuerzo que implica.

Estamos dispuestos a hacer ese tipo de esfuerzo y la administración no nos lo permite.

En arquitextonica realizamos los anteproyectos para particulares de forma gratuita y sin compromiso. Si el cliente no lo acepta o lo variamos hasta su conformidad, y el coste de ese trabajo se repercute en el resto del proyecto, o nos retiramos sin cobrar pero el cliente no se queda con nuestro trabajo, este caso por suerte aún no se ha dado.

Entendemos que los particulares tienen un riesgo mayor que la administración y por eso seguimos este protocolo, pero el tema de los concursos exprime.

Un posible cliente no te obliga a presentar una cantidad determinada de documentación, ni en un soporte concreto y además muy costoso, y por supuesto un cliente no te pide que le pagues tú a él para poder presentarle una propuesta (cuotas de inscripción para los que no lo pillen).

Pocas son las administraciones que estén suavizando las condiciones de los concursos. Un estupendo ejemplo lo tenemos en la Oficina de Concursos del COAM: sin inscripciones, permitiendo entregas en formato digital en concursos menores, permitiendo que la solvencia técnica de los equipos se mida por la suma de la de sus componentes y no individualmente, recogiendo las propuestas de forma centralizada y en horario de tarde…

Los concursos plantean retos, enfrentamientos con las propias inquietudes profesionales del estudio y son lo más parecido a autoencargos que podemos tener muchos, no estoy planteando su desaparición ni mucho menos, pero hasta ahora arquitextonica tiene una media de un concurso al año (el último fuimos finalistas, cosa que anima mucho) pero con los costes que hemos calculado, 900€ de costes directos, material colaboradores, etc. y 800€ más de costes indirectos como nuestro salario teórico que dejamos de percibir no podemos soportar mucha actividad como esta.

Alguien debería hacer reflexionar a las administraciones y a los Colegios de Arquitectos que como el nuestro aún carecen de Oficina de Concursos y se limitan a velar por la legalidad de las convocatorias, que ya es un trabajo enorme, pero aún insuficiente.

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7 comentarios

  1. A.- Con tan sólo ya decir “trabajar gratis” cualquier otro tipo de profesional se reiría de nosotros, de hecho creo que se ríen ya.

    B.- ¿Es legal o constitucional que cuando eres ya un profesional con título se te impida participar a optar a un contrato público?

    C.- Por otra parte sabemos que lo específico de nuestra profesión hace que a veces nuestro nivel de riesgo (concursos, por ejemplo) sea mayor que en el de otras profesiones.

    D.- ¿Tiene que cambiar nuestra forma de trabajar? Un posible promotor me pidió en una ocasión un presupuesto completo para la ejecución de su vivienda unifamiliar. Presupuesto completo quiere decir eso, con partidas desarrolladas, para estudiar si podía acometer la obra. El presupuesto me obligaba a desarrollar como mínimo un anteproyecto, sino casi un proyecto básico (que no cobraría en caso de no salir hacia adelante el trabajo). Nos teníamos que ceñir y respetar al máximo al presupuesto, con el consiguiente clarísimo riesgo… para mí, cuanto menos.
    Permitir mi ignorancia en múltiples facetas, pero ¿esto es corriente en el horrible mundo exterior del profesional libre y autónomo?

    La justificación de mi posible cliente, informático y emprendedor ejemplar de negocios relacionados con nuevas tecnologías, era que esta era su forma de trabajar habitual ante un proyecto, justificar al máximo su presupuesto y afinarlo para cumplirlo perfectamente.

    A partir de ese momento me replanteo y aún no he llegado a una conclusión, y pregunto en voz alta, ¿tiene que cambiar nuestra forma de trabajar como arquitectos? ¿la industria de la construcción tiene que desarrollarse radicalmente y aprender del modelo de trabajo de otros profesionales? Quizás haya algún ejemplo de “open-arq”, de proyectos colaborativos, de arquitectura de las “3 erres” (¿o eran 4?), pero todos sabemos que el grueso importante de la industria de la construcción de España (y todos sitios diría yo) continúa usando un modelo de trabajo básico que no ha evolucionado de forma fundamental en los últimos años.

    E.- ¿Es que puede cambiar el modelo de trabajo?


    F.- Pensando bajo el rigor del verano.

  2. respondiendo…

    A: también lo creo
    B: la solvencia técnica la pone el contratante, otra cosa es que sea rocambolesca y que dada la premura de los concursos no de tiempo a recurrirla
    C: ¿Nivel de riesgo?
    D: El otro día vi en una un servicio técnico de electrodomésticos, delante del mostrador un cartel que decía que te hacían el presupuesto de la reparación, pero que si no lo aceptabas tenías que pagar el tiempo empleado en hacerlo (creo que era un fijo de dos horas de trabajo…)
    E: No estoy seguro de querer que cambie el modelo de trabajo.

  3. Otros profesionales tambien concursizan, peron por el palabro, ejem. De hecho la mayoria de Ingenieros o de consultings de ingenieria obtienen asi sus ingresos. Son concursos diferentes a a los de ideas, son de licitacion y con el nombre por delante, se preparan ofertas que dan bastante trabajo (Bastante mas papel y gastos que nosotros). Me da que la diferencia es que ellos hacen muchos mas (Un par de ellos cada dos meses), y al subir el numero, sube la media. Eso siempre que puedan aguantarlo en la chepa… que no debe ser facil.

    Lo triste en nuestro caso son las puertas cerradas tipo EPSA. Que te dividen en grupos como al ganado (Cinqueño, novillo, ternero) para poder concursar, que te piden haber llevado al menos una obra de las mismas carateristicas de aquella la que te presentas (Aun recuerdo el sistema de las ultimas licitaciones que era, como poco, “intrincado”).
    Se da la paradoja que que no puedes concursar si no has construido. Y no puedes construir si no has concursado.

    Fantabuloso.

  4. La paradoja está ahí, salvo para administraciones que se dejan asesorar por gente inteligente como la OCAM (la solvencia técnica es igual a la suma de las solvencias técnicas de los supuestamente in-solventes…)

    Intrincado fue el concurso aquel de rehabilitación, creo que era en Jerez, en el que el requisito de solvencia era estar “titulado” antes de no se que año…si te habías dedicado a mirar el celeste despùés de acabar la carrera…también eras solvente.

  5. Curiosamente la gente que se dedica a los concursos tiene dificultades para la cumplir con lo de la experiencia y la gente del privado la cumple de sobra.

    Asi que ya puedes llevar toda la vida de dios presentandote, investigando y currandotelo que como venga el tio Paco con las 100.000 viviendas (Y trasteros y garajes) no te comes un colin.

    Sigh

  6. Hace nada estuve en New York y allí me contaron, algunos de sus ciudadanos, que allí la experiencia no se mide en años de trabajo sino en experiencias reales. Es decir lo importante no es el tiempo que lleves en un trabajo sino los trabjos concretos que hayas realizado. En EPSA te piden 5 o 10 años de colegiación según los casos. Hay compañeros que prácticamente solo se han dedicado a tasar, y que un dia hicieron una urbanización, que si pueden participar y yo no.

    Este pais sabrá lo que hace, mientras parte de nuestros mejores compañeros emigra a otros paises.

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