Carta abierta al futuro presidente del CSCAE. Declaración en Scalae.

Félix Arranz y el equipo de Scalae, nos invitaron a participar en una ronda de declaraciones dirigidas a los candidatos a las elecciones a la presidencia del CSCAE.

Podéis escucharla aqui.

Es muy abrumador encontrarnos en la misma palestra que gente a la que admiramos mucho tanto por su profesionalidad y trabajo como por su valía personal, pero lo que más nos llama la atencion es el gran acuerdo general que transmiten las declaraciones que hacemos todos.

Si todos estamos tan de acuerdo, ¿por qué nos vemos en esta situación?

A continuación os dejamos el texto de la declaración que hicimos desde arquitextonica.

Carta abierta al futuro presidente del CSCAE.

Estimado compañero:

Dentro de poco, si todo va como es debido, serás el presidente del Consejo Superior de Arquitectos de España. Nada más y nada menos.

Un amigo nos ha dado esta oportunidad de escribirte, de hablarte cara a cara y no hemos podido rechazarla, aunque no te niego que el reto no nos supere, y bastante. ¡Si solo llevamos seis años de profesión!

Porque, ¿tú sabes como empezamos? Pues, como muchísimos de nuestros compañeros, tantos que quizás ni los propios colegios quieran saber cuantos son.

Empezamos trabajando para otros compañeros. Dándonos de alta como autónomos, cuando en realidad no teníamos otro ingreso que el de nuestro jefe, y dudando de si colegiarnos o no, porque incluso la ridícula cuota anual se nos hacía un mundo… Cuando seguimos viendo a amigos trabajando así nos hierve la sangre…

Poco después empezamos a tener nuestros primeros clientes. ¡emocionante! Si vieras lo que seguimos luchando para hacernos entender… Aunque quizás lo que tengamos que hacer es dejar de complicarnos.

Quizás, solo tengamos que dejar de hablar en arquitecto y empezar a hablar como las personas normales, en humano… No se por qué, nos da que todos los compañeros, toda la profesión, debería empezar a hablar en humano…

Con los clientes hay una cosa que nos cuesta. Tú seguro que lo habrás vivido, cuando nos aprietan los plazos, y nos piden que rebajemos los honorarios.

Nos da la sensación de que cuando tratan así a los arquitectos, sienten que la arquitectura es un producto mercantil… Pero nosotros estamos convencidos de que es un servicio, que tratamos con personas y que las servimos para intentar, si nos dejan, mejorar sus vidas…

Y creemos que como nosotros, lo entienden también muchos compañeros. Por eso nos empeñamos en mantener nuestra pequeña oficina, en lo que debería ser el salón de nuestra casa pero que no lo es por que no tiene ni tele ni sofá, pero que nos deja atender con profesionalidad a nuestros clientes…

Cada vez que los colegios hablan de grandes estudios y de asociaciones y de empresas de arquitectura, siempre pensamos que desde las grandes empresas es más difícil servir a las personas porque todo se vuelve anónimo, y que nuestros clientes, en nuestro pequeño estudio, dicen que están como en casa… y que deja de importarles nuestra juventud y nuestra escasa experiencia porque confían en nosotros…

Porque mira que es bonita nuestra profesión ¿verdad? Quién nos lo hubiera dicho cuando sufríamos en la Escuela con las entregas, hace tan poco tiempo de eso que todavía nos preguntamos por qué los Colegios no están en la Escuelas, y por qué las Escuelas no están en los Colegios…

Y es que la arquitectura es tan plural y tan diversa, pero al mismo tiempo tan única. Parece increíble que todos seamos simplemente arquitectos, ni más ni menos, con todo y con lo poco que ello implica.

Y fíjate que hacemos cosas distintas, pero ¡con tantas ganas! ¡Como trabajan los compañeros en la universidad! Batallando con las comisiones académicas que dicen de lo suyo ¡que no es investigación! Que eso es solo creatividad, ideitas… Aunque no se, porque, por mucho que se empeñen otros, no creemos que seamos ingenieros, técnicos, humanistas o incluso artistas… somos solo arquitectos ¿verdad compañero?

Y es que, desde esta profesión, porque de la pasión que le ponemos no podemos llamarlo trabajo, al final, a lo único que aspiramos es a entender un poco más esta sociedad en la que andamos… Sería estupendo llegar a comprenderla ¿no?

Te imaginas que los arquitectos pudiésemos opinar desde esa comprensión… Así haríamos ver que si el mercado rebajase sus prisas y sus demandas podríamos dar mejores productos, más reflexivos y de mejor calidad.

Y, como todo necesitaría más atención por nuestra parte, tendríamos que repartirnos las tareas, y quizás incluso habría trabajo para todos…

Porque somos un montón buscando trabajo ¡eh! Solo tienes que mirar en los concursos… cuantos compañeros trabajando y trasnochando, cuantas horas y cuantos euros, invertidos en sacar adelante eso que muchos mal llaman “ideas”.

Tú sabes que esos paneles coloridos realmente esconden detrás procesos de trabajo de una profesionalidad enorme y que al final se entregan con confianza ciega en la administración y una generosidad casi infinita… ¡Si la administración supiera eso!

Y no te digo ya lo que pasaría si los jóvenes pudiéramos presentarnos a todos los concursos… Sería fantástico. ¡Se generaría una competitividad estupenda para la profesión! Donde ahora hay un ciento de equipos trabajando para proponer ideas, entrarían varios cientos más…

Pero claro, la administración tiene sus razones para desconfiar de nosotros ¿no? A los jóvenes nos queda tanto que aprender… No se ni como nos dejaron salir de las escuelas…

No queremos entretenerte más de la cuenta, y nos perdonarás que te hayamos llamado compañero a secas. Pero está tan manido el “querido amigo y compañero…” A la mayoría ya le suena a chiste, como casi todo lo que les llega de los colegios, que ni se lo leen.

Pero ese no es nuestro caso ¡eh! que nosotros, con lo chicos que somos, llegamos a presentarnos a unas elecciones… pero no pudo ser. ¡Y mira que teníamos ganas!

Lástima que los Colegios sigan arrastrando esa injusta imagen de rancio e inútil por no hacer ver todo lo que hacen… No sería mala idea aplicarnos lo de la transparencia ¿no? Con lo de la sociedad de la información todo se hace muy fácil ¿verdad?

Terminamos de darte la lata con un pequeño ruego: Que te des algo de prisa en poner en orden el patio, que la situación no pinta nada buena… Pero si cuando estés metido en faena ves que te supera, pide ayuda a tus compañeros, los arquitectos, que somos muchos y para eso estamos…

Recibe un coridal saludo,

Lourdes Bueno y Miguel Villegas.


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